WMS19 de octubre de 2026

¿Qué es un sistema de ubicaciones y por qué tu almacén lo necesita antes de crecer?

Un sistema de ubicaciones asigna un código único a cada espacio físico del almacén y registra en el WMS qué producto, lote y cantidad contiene. Implantarlo antes de crecer evita que cada metro nuevo sume inventario perdido.

En septiembre, tu empresa rentó la bodega contigua para recibir el inventario de fin de año y el equipo empezó a llamarla «la nave nueva». Sus pasillos se numeraron otra vez desde el uno, así que ahora existen dos «pasillo 3, nivel 2», y buena parte de la mercancía se registró en el sistema solo como «Bodega 2». Un martes por la mañana, tu proveedor notifica el retiro de un lote por un defecto de fabricación y pide de inmediato todas las cajas que tengas en existencia. El sistema confirma que el lote está en inventario y no indica en qué posición. Seis personas suspenden el surtido para revisar caja por caja las dos naves, y al final del turno todavía faltan cajas por localizar, sin que nadie pueda decir si están mal acomodadas o si ya salieron en pedidos a tus clientes.

Un sistema de ubicaciones asigna un código único a cada espacio físico del almacén y registra en el WMS qué producto, lote y cantidad contiene. Implantarlo antes de crecer evita que cada metro nuevo sume inventario perdido.

El almacén que funciona de memoria hasta el día que crece

Casi todos los almacenes empiezan con un sistema de ubicaciones informal. Los lugares se nombran por costumbre: el rack junto a la columna, el anaquel de las refacciones chicas, el piso frente a la cortina dos. Mientras el equipo es pequeño y estable, ese mapa vive en la cabeza de los operadores. Los problemas aparecen cuando la operación crece y el mapa tiene que compartirse con personas, turnos y naves que no lo conocen.

Nombres que solo entiende quien los inventó

Una ubicación nombrada por costumbre depende de que quien la busca conozca la referencia. «Atrás de la tarima azul» desaparece cuando la tarima se mueve, y «el pasillo de los tornillos» confunde a cualquiera el día que los tornillos cambian de lugar. El operador nuevo pregunta, el veterano interrumpe su trabajo para guiarlo y el tiempo de surtido depende de quién esté en turno.

Existencias sin dirección

Cuando el sistema registra el inventario solo por almacén, sabe cuánto hay y desconoce dónde. Un mismo producto puede estar en cinco lugares a la vez: uno en reserva, otro en surtido, otro en la zona de recepción y dos más donde hubo espacio. El inventario total cuadra y aun así el surtidor reporta un faltante, porque revisó la única ubicación que conocía. Buena parte del inventario fantasma nace aquí, en mercancía que existe y carece de dirección.

El crecimiento rompe el mapa

Una nave nueva, un segundo turno, un tapanco o el personal temporal de la temporada alta multiplican el número de personas que necesitan encontrar la mercancía sin preguntar. Cada nave que se agrega con su propia lógica de nombres crea códigos repetidos, y cada código repetido es una pieza que se acomoda en un lugar y se busca en otro.

Qué es un sistema de ubicaciones y en qué se distingue del layout y del slotting

Un sistema de ubicaciones es el conjunto de reglas con que tu almacén identifica cada espacio donde puede guardarse mercancía, junto con el registro que lleva el WMS de lo que contiene cada uno. Tiene tres partes: una nomenclatura, una etiqueta física que el escáner puede leer y un catálogo con los atributos de cada ubicación.

Conviene distinguirlo de dos conceptos cercanos. El layout define las zonas del almacén y el flujo de la mercancía entre ellas; el slotting, del que hablamos hace unas semanas, decide qué producto conviene guardar en cada posición. El sistema de ubicaciones sostiene a ambos: da a cada espacio una identidad única para que el layout pueda configurarse en el sistema y el slotting tenga direcciones concretas a las cuales asignar productos.

Una nomenclatura que se lee como una dirección

La nomenclatura más común va de lo general a lo particular: almacén, zona, pasillo, columna, nivel y posición. Un código como 01-A-12-05-C-2 se lee como una dirección postal: almacén 01, zona A, pasillo 12, columna 05, nivel C, posición 2. Los niveles se nombran desde el suelo hacia arriba, los números llevan ceros a la izquierda para ordenarse bien en cualquier listado, y un lado del pasillo lleva números nones y el otro pares, para que la secuencia de códigos siga el recorrido del surtidor.

Etiquetas que el escáner confirma

Cada ubicación lleva una etiqueta con su código legible y su código de barras, colocada siempre en el mismo punto del rack. En los niveles altos se usan etiquetas de mayor tamaño o lectores de largo alcance, para que el operador confirme la ubicación desde el piso o desde el montacargas. La etiqueta convierte el código en un control: el operador escanea la ubicación antes de dejar o tomar mercancía, y el sistema rechaza el movimiento si la posición difiere de la indicada.

Los atributos de cada ubicación

El catálogo de ubicaciones registra, además del código, lo que cada espacio admite: su tipo, como posición de tarima, anaquel de cajas o zona de piso; su capacidad en peso, volumen o número de tarimas; su uso, como surtido, reserva, recepción, embarque o cuarentena; y sus restricciones, como temperatura controlada, acceso restringido o compatibilidad de materiales. Con esos datos, el sistema evita enviar una tarima a una posición donde no cabe o un producto refrigerado a un rack a temperatura ambiente.

Lo que el WMS controla cuando cada ubicación tiene identidad

Existencias por ubicación, lote y caducidad

Con ubicaciones codificadas, el WMS registra el inventario al nivel de detalle donde ocurre el trabajo: qué producto, qué lote, qué caducidad y qué cantidad hay en cada posición. En un retiro de lote como el de la apertura, la consulta devuelve la lista de ubicaciones con sus cantidades, y la parte que ya salió aparece ligada a los pedidos que la llevaron.

Cada movimiento confirmado con dos escaneos

El acomodo, el surtido, el reabasto y las reubicaciones se registran con el escaneo de la ubicación y del producto. Las reubicaciones son el movimiento que más se hace sin registro: un operador libera espacio, mueve tres tarimas y el sistema las sigue buscando en el lugar anterior. Con terminales de radio frecuencia, cada movimiento queda registrado en el momento en que ocurre.

Estados que protegen la operación

Cada ubicación tiene un estado. Una posición con el rack dañado se bloquea para que nadie acomode en ella; una ubicación en conteo se congela mientras se cuenta; la zona de cuarentena retiene producto que el sistema deja fuera del surtido hasta que calidad lo libera. Los estados convierten decisiones del supervisor en reglas que el sistema aplica en cada turno.

Conteos cíclicos por ubicación

Con inventario por ubicación, contar deja de requerir que el almacén se detenga. Se cuenta un pasillo cada día, el sistema compara lo contado con lo registrado en cada posición y la diferencia queda ligada a un lugar concreto. Eso permite investigar la causa, como una reubicación sin registro o un acomodo en la posición vecina, en lugar de ajustar una cifra global sin explicación.

Por qué conviene implantarlo antes de crecer

Codificar con el almacén vacío

Etiquetar una nave vacía toma días; codificar un almacén lleno exige mover mercancía, levantar un inventario físico por ubicación y sostener la operación mientras tanto. Cuando tu empresa abre una nave, instala un tapanco o agrega una fila de racks, tiene el momento más barato para darle a cada posición su código, antes de que llegue la primera tarima.

Una nomenclatura que admita la siguiente nave

La nomenclatura se diseña pensando en el almacén que tendrás en unos años. Reservar un segmento del código para el almacén y otro para la zona permite sumar naves, sucursales o subalmacenes sin repetir códigos ni renombrar lo que ya existe. Ese segmento fue justo lo que faltó en el caso de la apertura, con dos pasillos 3 idénticos en dos naves distintas.

Personal nuevo que encuentra la mercancía sin preguntar

En temporada alta, el personal temporal necesita ser productivo desde su primer turno. Con un sistema de ubicaciones, la terminal le indica la dirección exacta de cada pieza y valida cada escaneo, y la curva de aprendizaje se reduce a leer códigos y seguir la secuencia del recorrido.

Los errores que vuelven inútil la codificación

Ubicaciones comodín que se vuelven permanentes

Muchos sistemas tienen ubicaciones genéricas como «recepción», «piso» o «general», útiles para registrar mercancía en tránsito interno. El problema empieza cuando se usan para guardar: el producto se queda semanas en una ubicación que en el piso abarca cientos de metros cuadrados, y el sistema vuelve a saber cuánto hay sin saber dónde. Conviene revisar a diario qué hay en esas ubicaciones y fijarles un tiempo máximo de permanencia.

Etiquetas que nadie mantiene

Cuando un rack se mueve, cambia de altura un larguero o se reemplaza una sección dañada, la etiqueta tiene que moverse con la ubicación y el catálogo tiene que actualizarse. Una etiqueta caída o fuera de lugar se convierte en la causa de errores que después se atribuyen al surtidor.

Ubicaciones y rastreabilidad en una plataforma integrada

En Oasys, el control de ubicaciones forma parte del WMS de nuestra plataforma, que integra ERP, WMS, TMS y Producción sobre una sola base de datos. El acomodo se registra por radio frecuencia, las existencias se actualizan en tiempo real y cada unidad conserva su rastreabilidad por lote, serie y caducidad. Sobre esa base trabajan el slotting, el picking con rutas optimizadas y los inventarios físicos, cíclicos y globales.

La plataforma es multi empresa y multi almacén, con subalmacenes fiscales, de modo que una nave nueva o una sucursal se opera en el mismo sistema que las demás. Todo corre en servidores propios, en data center, y llevamos más de 30 años desarrollando sistemas de gestión para empresas en México.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo toma codificar un almacén que ya está en operación?

Depende del número de posiciones y de cuánto inventario haya que reubicar. Lo habitual es trabajar por zonas: se etiqueta una zona, se levanta su inventario físico por ubicación y se activa en el sistema antes de pasar a la siguiente, para que el surtido siga funcionando durante la transición.

¿Puedo usar la misma nomenclatura en varios almacenes?

Sí, y conviene hacerlo. Un formato común con un segmento que identifique a cada almacén evita códigos repetidos y permite que un operador que cambia de sucursal lea las ubicaciones de la misma forma. Ese segmento se reserva desde el principio, antes de que exista el segundo almacén.

¿Cómo se codifica la mercancía que se estiba en el piso?

Las zonas de piso también se dividen en ubicaciones. Se marcan carriles en el suelo, cada uno recibe su código y una etiqueta en una columna cercana o en una placa colgante, y el sistema registra cuántas tarimas admite. Así, la mercancía a piso queda tan localizable como la del rack.

Si en tu almacén encontrar una caja todavía depende de preguntarle a quien la acomodó, cada nave y cada operador nuevo que sumes multiplicará el tiempo que tu equipo pasa buscando. En Oasys integramos ERP, WMS y TMS sobre una sola base de datos, en servidores propios, para que cada ubicación de tu almacén tenga un código, un estado y un inventario registrado desde antes de que llegue la primera tarima. Conoce cómo en https://www.oasys.com.mx/

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